viernes 5 de febrero de 2010

PRENDES FUEGO A MI ALMA.



Unidos a través de electrones, protones, electricidad pura, tecnología que no sé explicar y qué sé yo qué más cosas. Hasta ahora.
Ha llegado el momento en que toda esa electricidad, esa luz se ha apagado, ha dejado de crear energía y mi mundo se ha tornado oscuro y sombrío.
Él ha sido y es para mí una potente forma de absorción, he reducido mi universo a él, a que me cueste sonreír si no es por una palabra suya, a que me duela respirar cuando no puedo mirarle, porque estoy convencida de que esos susurros a altas horas de la noche procedían de su boca. Y qué boca, recuerdo el roce de esa boca, esos labios, sobre mi piel y me es imposible olvidar la electricidad que sentí en esos pocos segundos, escalofríos brotan sólo de pensarlo...
Y más escalofríos.
Ahora sólo me queda el frío.

lunes 1 de febrero de 2010

colorfoul. smoke.



Cuando necesitas que alguien te ofrezca un hombro en el que apoyarte, cuando ese alguien sabe que tú lo vas a rechazar y sin embargo insiste con una sonrisa, cuando la vergüenza desaparece y le llenas de lágrimas la sudadera...
Sabes que ha llegado esa persona. Sabes que es esa persona que no te va a soltar, no te va a dejar colgando en la cuerda finísima, más gruesa a su lado, las sombras desaparecen y una sala llena de luz aparece en tu mundo. Cuando no te importa que te salpique con su dolor, que se hace a su vez tu pena, y sin embargo eres feliz por el simple y mero hecho de compartirlo con esa persona.
Te dice que quiere que todo se acabe, sostienes su cabeza entre tus manos y le pasas el humo a su boca, vuestros labios se rozan y el abrazo más profundo y cálido os llena el alma.
Todo os da vueltas, pero no os importa, porque tenéis un rumbo, algo sobre lo que apoyaros, ahora a su lado es difícil tambalearse...

STOCKME.


Esta es la última vez que te abandono
Esta es la
ÚLTIMA vez que te olvido
Ojalá pudiese...

martes 26 de enero de 2010

¿La peor o la mejor?



¿La peor o la mejor sensación del mundo?
Aún no sé clasificarla de ninguna manera. Sólo sé que en estos instantes se encuentra dentro de mí y arremete palabras y sensaciones pocas veces experimentadas.
Es extraño, es debilidad, es sentir que te arrancan la voluntad, el control que puedes tener sobre ti mismo, me hace querer vomitar, sentirme nauseabunda, mareada.
Y a la vez es uno de los mejores estímulos, es una sumisión secreta y placentera, es un estoy aquí para ti para cuando lo necesites sin importarme lo mucho que me rebaje, tienes mi cuerpo y mi alma a tus pies, para que hagas con ellos lo que te de la gana, maltrátame, bésame, ámame, no dejes de tocarme, de hacerme sentir viva, es muy erótico, muy sexual, emocional, espiritual. No sé describirlo. Esto sólo se puede sentir.
Sin embargo, aquí me ves con una careta de la piedra que te rozó esta mañana con la mirada y te desgarró la piel al rozarte con sus labios, sobre esa fina piel, tan cerca de ese increíblemente frágil cuello, de un lacio pelo que parece gritar: ¡Acaríciame!

Pero ya son las 12, y la calabaza volvió a ser lo que era, el mundo real me ha dado una bofetada y he despertado de este sueño, aunque no dejo de pensar en él y en la gravedad de esas notas entonadas por lo peor que me he podido encontrar en mucho tiempo...

martes 19 de enero de 2010

Esto es un quiero y no puedo.





Miles de besos lanzados al aire y el aire embriagado de todo lo que le quise decir y no pude.

Sobre el corazón y la mente.



Corazón, latido, mente, impulso. Un solo cuerpo.
Me miras escrutadora y me lo preguntas abiertamente:
- ¿Otra vez, morena?
- Sí, otra vez.
-¿Por qué quieres castigarte?
- Puro masoquismo, creo que es mejor sentir dolor a no sentir nada.
- ¿En serio lo crees?
- Hmm no, pero quiero que sea así.
La mente está preparada, castigada de tantos pensamientos, ideas, reflexiones, sabe lo que tiene que hacer, es pura supervivencia, lecciones aprendidas de memoria. El problema viene cuando el corazón y ella están en conflicto, el corazón ha podido estar quebrado, dolorido, castigado, que siempre será irracional, no tiene la capacidad de pensar, sólo de sentir.
Y aquí es donde me encuentro:
La mente me dice, para ya, no sigas, distánciate, olvídale, esto no puede acabar bien, y el corazón me susurra: conócele, enamórate, saldrá bien.

miércoles 6 de enero de 2010

Porque con una mirada basta.


Vas caminando un día tranquilamente, despreocupada, y te encuentras con su mirada. Con una mirada profunda que no sabes qué significa exactamente pero que te para en seco, devuelves la mirada, y te das cuenta de algo:
Es de esas escasas personas que piensas, "Joder, si nos conociésemos sé que tendríamos mucho en común" hay algo especial en ese desconocido que te hace temblar. Cuando por casualidad encuentras la posibilidad de conocerle, te falta tiempo y ganas para hacerlo.
Llega el momento, se da la oportunidad y no te defrauda. Es mejor de lo que esperabas, pero hay algo que no tenéis en común. Y no hablo de la disposición o de la intencion, sino de la situación.
Que ya parecéis amigos pero siempre hay algo que no encaja, algo que sobra y algo que falta.